Uno nuevo a la lista
Hay un dicho que reza así: “Cuando un japonés tiene un problema, cierra la ventana y se hace el hara-kiri. Cuando un estadounidense tiene un problema, abre la ventana y mata a veinte”
De nuevo Estados Unidos se convierte en el paraíso de los estudiosos de las mentes criminales. Charles Roberts, blanco de 32 años, asesinó el pasado lunes a cinco niñas “Maíz” en un pueblecito de Pennsilvania. Estos son los hechos. Las informaciones que han ido circulando hablan de que violó (o no), a las niñas, que las ató, que les pegó un tiro en la nuca cuando entraron los policías, etc. Es decir, siguió el patrón de conducta típico de los “Asesinos de Masas”. No hay que confundirlos con los “Serial Killers” o “Asesinos en serie”.
Asesino en masa (Mass murderer): Son los asesinos que cometen cuatro asesinatos o más en un mismo lugar en una misma acción. Una persona que ejecuta en poco tiempo a un gran número de gente. Suelen atacar, generalmente, a los miembros de su familia, de su trabajo, etc., es decir, a los miembros de su grupo. Por regla general suelen usar armas de fuego (fusil, escopeta, pistola, etc), pero también, aunque es menos usual, arma blanca (cuchillo, machete, puñal, etc). La mayor parte de los asesinos en masa se deja abatir o se suicida. Matan a aquellas personas que tienen la mala suerte de cruzarse ese día en su camino, no importa la identidad, le da igual que sean de su familia o desconocidos. Controla los acontecimientos, no lo hace por un impulso repentino. La edad media de este tipo de asesinos es de 31,5 años.

¿Creería usted que esta persona es un asesino en masa? !!!Si se parece a Jack Bauer!!!
Si mi intención es convertirme en asesino en serie, tengo que estudiar estos casos, ya que son muy interesantes. Por ello (y por que es el objeto de mis nunca acabada tesis doctoral), tengo una lista de personajes que haráin estremecer a cualquiera, lista que a partir de hoy voy a publicar aquí.
Empezamos con “Asesino del Rol”, Javier Rosado. Mató a una persona como elemento de un juego. Es un psicópata y, en sentido más estricto, un sádico que planificó conscientemente el asesinato y que ha simuló esquizofrenia. Mató porque quería matar y fingía estar enfermo para salir indemne de su juicio. No tiene sentimiento de culpa. Escribió en su diario: “Mis sentimientos eran de paz y de tranquilidad espiritual total; me daba la sensación de haber cumplido con mi deber, con una necesidad elemental que por fin era satisfecha. Me sentía alegre y contento con mi vida, desde hace un tiempo repugnante. Mis sentimientos al hacer el asesinato en sí mismo no existían en absoluto. No sentí remordimientos ni culpas, ni soñé con mi víctima ni me preocupaba el que me pillaran”.
Estas personas existen y están entre nosotros.
