A este país al que algunos llaman España, otros Estado español, otros nación de naciones, otros... hay varios cánceres que le están consumiendo.

Entre estas enfermedades está la corrupción inmobiliaria. Hay más, pero ésta me parece execrable y me solivianta como pocas. Y me indigna porque están implicados por una parte, políticos elegidos por el pueblo que se aprovechan de él en beneficio propio y, por otra parte, empresarios millonarios ávidos de dinero y poder. El dinero lo corrompe todo.

Hay muchos ejemplos de corrupción, pero uno de los que más me indigna es el de Seseña.

De vuelta de Benidorm, pasamos por las inmediaciones de Seseña. Y lo que se ve desde la autovía es una inmensa urbanización en medio de la nada. Un mar de ladrillos y gruas que daña la vista.

Desde hace un par de meses hay bastante información sobre lo que pasa en Seseña. Hay un constructor Francisco Hernández, "El Pocero", uno de los hombres más ricos del país, que se empeña en levantar esa mega ciudad en un secarral. 13.500 viviendas. Casi nada.

Este personajillo, que parece la recreación de un mafioso de pacotilla en una película de Mariano Ozores, me parece un peligro público. Está haciendo lo indecible para terminar la obra. Quiere echar al pueblo contra el alcalde. ¿Dónde se ha visto una manifestación de trabajadores a favor de su jefe?

Verlo por televisión, con sus trajes caros y sus gafas de sol de diseño, echa para atrás. Y da qué pensar. ¿A dónde hemos llegado para que tipejos como éste, o Jesús Gil, anden como Pedro por su casa?

Por el otro lado, en contra de "El Pocero", el alcalde de Seseña, Manuel Huertas. Estáhaciendo lo imposible para que dicha urbanización cumpla con la ley, lo que no está haciendo hasta ahora. Se está convirtiendo en un héroes ante el acoso del pocero y sus secuaces.

Sin embargo, algo me da que en las próximas elecciones municipales en mayo del 2007, la corporación municipal va a cambiar. Y no precisamente a favor del actual alcalde, si no a favor del que tiene el dinero.

La actual corporación está muy ajustada entre gobierno y opisicón, con lo que el año que viene puede pasar cualquier cosa. Pero soy pesismista, o más bien, realista, y me parece que ocurrirá lo,peor para todos.

Sólo hace falta mirar los resultados de las última municipales de 2003. Resultados Municipales 2003 en Seseña

El dinero es más atrayente que la ética. Y supongo que las personas que vieven en el pueblo, muchas de las cuales trabajarán para el tipejo de marras, antepondrán los beneficios económicos a ala ilegalidad y al ecvidente destrozo ecológico.

Estaré muy atento a las elecciones que vienen, pero me temo lo peor.

Así es la vida: una porquería que nunca va a cambiar.

No sé si incluir a Francisco Hernando a mi galería.