Volvemos a los orígenes. Vamos a continuar con la galería de psicópatas. Le toca el turno a otro peso pesado en esto de matar gente: Ted Bundy.

Cometió 30 asesinatos. Era una muy inteligente, con un gran don de gentes y mucho sentido del humor. Las víctimas, casi todas chicas jóvenes que se parecían entre sí, le seguían de buena gana. Era atractivo. Bundy fingía tener un barzo roto y pedía ayuda para conducir su Volkswagen escarabajo. Las escogía jóvenes estudiantes de cabellos largos, que le recordaban a su novia, novia que representaba, a su vez a su madre. Una madre que rechazo a su hijo al darlo en adopción.

Fue el hijo ilegítimo de una jovencita de familia puritana. Nacido en 1946, Theodore Bundy pasó los primeros cuatro años de su vida como el hermano de su madre, para ocultar la mancha de la familia. Su madre se casó y él descubrió el pastel, un hecho que lo persiguió toda su vida.

Comenzó mutilando animales y a espiar a las chicas. Aún así el futuro se presentaba optimista para el gallardo y apuesto joven. Entra en la universidad y al mismo tiempo trabajaba de voluntario en uno de esos teléfonos de ayuda, en este caso para evitar suicidios.

Se comprometió con una bella joven de la alta sociedad, pero ésta le engañó (es decir, le puso unos cuernos de tomo y lomo). En el año 1972 comenzó a seguir mujeres por las calles. En 1974 dañó a una mujer mientras ésta dormía.Unas cuantas semanas después atacó a otra mujer mientras dormía, la golpeó, la violó y la mató. Comenzaba así su carrera criminal.

Se hacía pasar por un estudiante o por guarda de seguridad y a veces pedía ayuda a las mujres con un brazo vendado. Así, con su buena presencia y con el brazo en cabestrillo, infundía confianza. Mata a catorce mujeres, la mayoría de ellas estudiantes que le recordaban a su antigua prometida. Las mata en varios estados de USA: Oregon, Utah, Colorado, etc.

En 1975 es arrestado, pero escapa en 1977 a Florida. En 1978 viola y mata a dos estudiantes y agrede a otras tres. Perseguido por la,ley aún mató a su última víctima, una niña de once años, a la que también violó. Le mordió el pezón de tal manera que se le arrancó y fueron las marcas dentales las que permitieron identificarlo una semana después cuando fue arrestado por conducir un coche robado.

Aun perseguido por la policía, pudo violar y matar a su última víctima, una niña de once años. Le mordió tan profundamente el pezón a la joven que las marcas dentales que le dejó, permitieron su identificación una semana después al ser detenido por conducir un coche robado.

El mismo se encargó de su defensa. En 1979 fue condenado por los asesinatos cometidos en Florida. Clamó por su inocencia. Se casó a puntoed ser ejecutado, lo que ocurrió en la silla eléctrica en 1989 tras varias apelaciones fallidas. Incluso la noce anterior confesó más crímenes para detener la ejecución.

Estas son palabras del propio Ted Bundy, palabras lúcidas, siniestras y proféticas:“Nosotros, los asesinos en serie, somos vuestros hijos, vuestros maridos, estamos en todas partes. Y habrá más de vuestros hijos muertos mañana”.