
Hemos dejado a los primitos Kenneth Bianchi y Angelo Buono cuando se convirtieron en chulos de putas (así, sin eufemismos).
Su primera víctima fue una amiga de la prostituta que les había engañado. Para la policía de Los Angeles, un asesinato de una prostituta no significaba mucho, uno más de tantos.
Dos semanas después aparece el cuerpo de otra joven con cinco marcas, la que se va a convertir en la matrícula de los asesinos. Esas marcas correspondían a las cicatrices que dejaban las ataduras en manos, pies y el cuello.
Frank Salerno, detective del departamento del Sheriff del condado, notó que el cuerpo había sido dejado con la intención de que fuera visto lo más pronto posible y que había sido transportada hasta allí desde el lugar que fue asesinada.
La tercera víctima presentaba las mismas marcas. Violada, como todas. Salerno, al visitar el escenario del crimen, constato que fueron dos o más las personas que la habían transportado. Un detective de la policía de Los Angeles, Robert Grogan, fue llamado para echar una mano.
Los cuerpos aparecían sin señales de lucha o huellas evidentes de que hubieran sido arrastrados. Se dedujo que tenían que ser dos, o más, los asesinos ya que, aunque las víctimas eran de pequeña talla, se requería más de una persona para transportarlas sin dejar rastros.
La siguiente víctima fue secuestrada el 9 de noviembre y su cuerpo apareció el 23. Estaba tan descompuesto que no se supo si había sido violada como las anteriores. Al igual que las otras, fue estrangulada.
Dos adolescentes, una de 12 y otra de 14, fueron sus siguientes víctimas. Ambas era alumnas de la misma escuela, la Escuela San Ignacio. La última vez que las vieron fue bajándose del autobús y acercarse a un automóvil para hablar con los ocupantes. Esto confirmó la autoría de dos asesinos. El día 13 de noviembre las secuestraron y aparecieron el 20.
Así siguieron matando los dos primos. Otras dos víctimas, a las que dejaron en las colinas de Glendale. Una mujer observó como secuestraron a la última víctima. Un automóvil se puso al lado de la chica y comenzó a discutir con los ocupantes.
La testigo, una mujer de unos cincuenta años, observó con todo lujo de detalles los hechos y a los protagonistas. Esta señora recibió una misteriosa llamada a la mañana siguiente. Un hombre le amenazaba de muerte si contaba lo que había visto. Este crimen indicaba que los asesinos ampliaban su radio de acción y ya ningún lugar dentro la ciudad podía considerarse a salvo.
El 13 de diciembre, Diane Marti, prostituta, atiende una llamada en la agencia "Climax". Fue su siguiente víctima. Y aunque se conocía de donde venía la llamada, no había pista ninguna.
Bianchi y Buono se tomaron unas vacaciones y no mataron hasta febrero de 1978. El día de San Valentín se encontró el cuerpo de otra mujer en el maletero de su coche. El vehículo fue empujado por una pendiente. El cuerpo tenía las cinco marcas. habían vuelto al tajo.
Los agentes Salerno y Grpgan decidieron ahondar en la vida de la víctima. Encontraron que dos de las víctimas vivían una frente a otra, sin conocerse. Eso revelaba que los asesinos también eran vecinos de la zona.

Durante un año no aparecieron más muertas. Bianchi se mudó a Bellingham (Estado de Washington). Tal vez quería iniciar una nueva vida junto a su novia y a su hijo. Pero volvió a las andadas.
El 12 de enero de 1979 se avisa a la policía sobre la desaparición de dos estudiantes de la universidad local. Las chicas compartían habitación y eran responsables y serias, así que cuando una de ellas faltó a su trabajo, su jefe recordó que ella le había dicho que le habían ofrecido trabajar como niñera en una casa. Un amigo suyo (del jefe), agente de seguridad, le había pasado la información.
Aparecieron muertas en un automóvil. Por las pistas, se ordenó detener al agente de seguridad, que no era otro que nuestro Kenneth Alessio Bianchi.
Al ser detenido no ofreció resistencia, portándose amable y educado.
Y hasta aquí puedo leer.... La tercera parte está al caer. Sigan atentos a sus pantallas.

laserie
21 ago 2007 | 05:50 PM
leo y no se que decir.
bateman
21 ago 2007 | 06:28 PM
Como se suele decir, la realidad supera a la ficción, y eso que te digo que lo de estos dos es más o menos normal, no son muy especiales.