Buenos días, tristeza
Una fina línea, oscura y absobente, me separa de la bajada al infierno. Bienvendida de nuevo, tristeza.
Algunas veces me he frenado a la hora de escribir sobre motivos personales. La razón, algún amigo (si es que me queda alguno, si es que alguna vez he tenido alguno) me lee. No me he querido desnudar ante él, pero ahora me da lo mismo. Ya me importa un carajo lo que piense de mí.
Estoy volviendo a la cueva, a una cueva de la que salí hace mucho tiempo. Los muros vuelven a rodearme y el guardian va a echar la llave a un pantano cenagoso. ¿Dónde demonios se encuentra la salida?
Cansado del egoismo, el orgullo y la soberbia de la gente que me rodea. Cansado de intentar contemporizar, de intentar doblegarme a la voluntad de los demás, en muchas ocasiones cuando eso supone un fastidio para mí, cansado de vivir en un continuo estado de cabreo, cansado de no saber qué es la felicidad, cansado de tanto hipócrita, cansado de habitar en este rincón del país lleno de odio, cansado de..... casi de vivir.
Miro atrás y no veo nada. Un terreno yermo y baldío regado por mi pereza y averquepasismo (mi modelo vital). Harto, tremendamente harto de que las riendas de mi vida hayan ido por su camino.
Quiero ser feliz, nada más. Y si para ello tengo que romper cristales, pegar puñetazos a miles de mesas y volver la espalda a mucha gente.... lo voy a hacer. Aunque me quede sólo. Aunque tú, amigo mío que me lees, que crees que pongo excusas sin pararte a pensar que tú no escuchas a nadie, salgas de mi vida, junto con muchos otros. Es hora de soltar amarras, de soltar lastre.
Se está acercando una etapa de grandes cambios en mi vida, la mayoría de ellos negativos, y la voy a afrontar, me parece, tirado en un charco.
Paranoico y llorón. Quizás sólo demasiado lúcido.






Agar dijo
todos pasamos por malas rachas, hipócritas hay en todos lados. lo mejor es pasar y pensar más en uno mismo, hazme caso...
besos
28 Agosto 2007 | 12:22 PM