Muchas gracias

Mi infancia son recuerdos de Juanito Corbalán, Fernando Romay, Iturriaga y compañía. He visto como ellos y otros ganaron la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Los Angeles. He visto a italianos y yugoeslavos pelearse al final de un partido con un cuchillo en la pista. He visto la gran Italia del soberbio Dino Meneghin y Mike D´Anthony.
He visto a la antigua URSS de Tachenko, Sabonis y Tikonenko ganar un partido a Yugoeslavia que a falta de 45 segundos perdían por nueve puntos. He visto tiros imposibles del excelso Oscar Schmidt, un brasileño que en el país del fútbol enseño lo que era una canasta. He disfrutado con la Lituania de Homicius, Kurtinaitis y, de nuevo, Sabonis.
He visto los grandes duelos entre los Boston Celtics de Larry Bird y Kevin McHale contra mis LA Lakers de Magic Jonhson y Kareen Abdul Jabaar. He madrugado para poder ver volar a un hombre Michael Jordan. He visto a una máquina de hacer baloncesto como el único e inimitable Dream Team, en los Juegos Olímpicos de Barcelona. Un equipo que no tenía, tiene ni tendrá precio.
He visto a mi equipo, la Penya o Joventud de Badalona (la de Margall, Jofresa o Villacampa), perder una final europea el último segundo por un triple de Djorjevic. Y he visto a la Penya ganar ese mismo título con Lolo Sáinz en en banquillo.
He visto y disfrutado con grandes jugadores de la selección española: Epi, Chico Sibilio, Llorente, Biriukov, Ferrán Martínez, De la Cruz, Orenga... y tantos otros que han dado todos un ejemplo de saber estar, humildad, clase y trabajo.
He disfrutado del juego espectacular de la Jugoplastika de Kukoc y Radjia. He alabado el,juego, pero no el carácter del fallecido Drazen Petrovic. He visto jugar a una máquina del baloncesto como la Yugoeslavia de éstos jugadores, más Vlado Divac, entre otros, antes de que se mataran entre ellos.
He visto a Gallis y Yannakis vapulear a equipos contrarios con su juego, rudo y bello a la vez. He visto a la Argentina de Scola y compañía convertirse en una potencia mundial. Y regodearme con los fracasos de una soberbia EE.UU que se creía que con sólo presentarse con sus estrellas y estrellitas NBA ya ganaban los partidos.
He visto de todo en baloncesto: ganar de forma agónica en el último segundo, y perder cuando todo estaba ganado. Y he visto a la selección española perder la final del Eurobasket 2007 por un punto contra una gran Rusia. Y me ha dolido.
No me gustan las patrias ni las banderas. Odio las exaltaciones patrióticas de todos los sentidos y odio los nacionalismos de todo tipo. Pero me gusta la selección española de baloncesto. Por mil razones. Por que son unos grandísimos jugadores, por que son un equipo (con todo lo que ello significa), por que son humildes, por que son accesibles, por que se dejan querer.... y sobre todo, por que juegan como nadie al baloncesto.
Tras el partido Pau Gasol, en una entrevista a laSexta, se echó la culpa de la derrota, diciendo que había jugado mal u había fallado muchos tiros libres. Pregunta: ¿alguien se imagina a algún jugador de otra selección española de un deporte muy muy muy seguido diciendo lo mismo?
Gracias a todos y cada uno de los jugadores: Pau, Marc, Calderón, Garbajosa... Gracias a Pepu y a su equipo técnico. He vuelto a vibrar con este equipo, como lo hice en Japón. Incluso casi no pude ver los últimos segundos. Segundos que quedarán en la historia con ese balón escupido por el aro. Gracias por este equipo.
Y lo vuelvo a decir, no tiene nada que ver con el chauvinismo ni con manifestaciones patrióticas de mentes pequeñas. Tiene que ver con la condición humana.
Gracias




marraskilo dijo
Yo tambien he disfrutado bastante con este eurobasket y hay que reconocer que pese a que gasol tiene razon y fallo mucho, al menos lo ha reconocido, ya me gustaria a mi ver esto en otros deportes.
17 Septiembre 2007 | 01:30 PM