No voy ni a descubrir ni aportar nada nuevo sobre Fernando Fernán Gómez. Se ha dicho y escrito de todo. Desde aquí sólo sumarme a las loas hacia ese gran hombre y artista que tantas horas gratas nos ha hecho pasar. Y si alguien quiere ver lo que es un actor de verdad no tiene más que sentarse delante de una pantalla de televisión y ponerse el vídeo, dvd, o lo que sea de "Viaje a ninguna parte", película basada en un libro suyo. No seais zangolotinos.
Sólo quisiera referir algo que ayer vi en el programa de Ana Rosa Quintana. ¿Qué hacía yo viéndolo? Eso es otra historia. A lo que voy.
Estaban hablando de FFG y de su funeral. Entonces, la gran periodista Paloma Barrientos comenta que su feretro está cubierto con la bandera republicana (morado, amarillo y rojo). Entonces, Ana Rosa Quintana (puntal del periodismo en España) pone cara como de espanto y dice: "Será la bandera española, ¿no?". Paloma Barrientos recula y comienza a dudar: "Bueno...".
Gran trabajo periodístico de las dos mujeres. Tan sólo se tenían que haber acercado a cualquier pantalla de ordenador para ver la noticia en internet y constatar que la bandera que cubría el feretro no era ni la española, ni la republicana española, que lo cubría una bandera a roja y negra. ¿Y cuál es esa bandera? Seguro que ambas se hubieran preguntado si la hubieran visto. Es la bandera anarquista.

Así es cierta parte del periodismo en este país, informados y fiables. Como para fiarte de ellos (de nosotros).
FFG me caía bien, pero una vez vista su despedida, mejor aún. Rodeado de sus amigos de verdad (más algún que otro político para hacerse la foto), leyendo poesías, sentados un ratico escuchando música o a alguien cantar, bebiendo unos vasos de vino. Una gran despedida.
Termino con el lema anarquista: !Ni dios, ni patria, ni rey!. También es mi lema.

unabomber
23 nov 2007 | 02:45 PM
Yo les llamo "Periolistos". Desde la muerte de kapuscinski, este oficio ha quedado huérfano. FFG lo hubiese tenido claro y les habría espetado en la cara su ya mítico ¡A la mierda!
Sinceramente, me ha emocionado ver la fotografía de la bandera anarquista en su féretro, hace tiempo que dejé de creer en los idearios de Bakunin, sobre todo por que también dejé de creer en el género humano. Pero reconozco que siempre me persigue la utopía libertaria.
Genio y figura. Una gran perdida, sin lugar a dudas.