Estos días de vacaciones para unos, otros los han dedicado a coger su fusil y comenzar a disparar sobre todo bicho viviente. ¿Y dónde ha ocurrido? En los Estados Unidos. Extraño, ¿No?.

Parece que se ha extendido un virus y todos los spree killers han decidido salir de su armario. El primero en actuar fue un chaval de 19 años, Robert Hawkins. Cogió su AK-47 y se fue a un centro comercial en la localidad de Omaha (Nebraska), que a buen seguro y con las navidades cercanas estaría repleto de gente, y asesinó a ocho personas. Al final, como casi siempre, se suicidó. Dejó una nota en la que decía: "Soy una mierda, pero ahora voy a hacerme famoso". Tenía 19 años y no había conseguido terminar el bachillerato. Se había quedado sin trabajo y sin novia y creía que no servía para nada.

Siguiente: Colorado Spings. Otra persona coge su fusil y comienza a disparar a los miembros de una iglesia. Lo ha matado la policía. Víctimas: dos. Y no hubo más proque la policía anduvo lista. Al parecer, disparó contra los feligreses que salían del servicio religioso, antes de ser abatido hasta morir. Sin mayor interés, por no difundirse, no se ha difundido ni su nombre.

Tercer Spree Killer. A 100 kilómetros del anterior. Un hombre armado irrumpió primero en un inmueble dedicado a la formación de misioneros en Denever (Colorado) y abrió fuego contra varios de los ocupantes, lo que causó la muerte de dos empleados e hirió a varios.

Ocurrió en torno a la medianoche, y por el momento no se ha producido ninguna detención, aunque se sabe que se trata de un hombre blanco, de unos 20 años, que iba vestido con una chaqueta oscura y capucha.

Unas 45 personas se encontraban en el edificio cuando ocurrió el suceso. Se trata de un centro que acoge a docenas de jóvenes de distintas partes del mundo que se preparan para ser misioneros cristianos, según la CNN.

Por último, pasamos de los spree killers a las asesinas en serie. Una de las subespecies de asesinas seriales que existen, un ejemplo muy típico, es el de la madre que mata a sus hijos. Es lo que ocurrió la semana pasada. Cinco niños, de edades comprendidas entre los tres y los nueve años, fueron encontrados muertostras ser asesinados por su madre presuntamente trastornada, en una casa en la ciudad de Darry, al norte de Alemania. La madre, de 31 años, ha sido detenida como sospechosa del múltiple infanticidio y trasladada a una institución psiquiátrica, debido a problemas de enajenación mental.

Tengo un montón de artículos en barbecho. A ver si entre estas tan entrañables fiestas que se avecinan y los asesinosque hay por el mundo con ganas de darse a conocer me dejan publicarlos.