Albert Fish, el abuelete canibal
Son ya varios los individuos que han pasado por mi "Galería de los horrores". Y la mayoría de ellos dan verdadero terror. Sin embargo, el que hoy nos visita, Albert Fish, supera, a casi todos (aunque es difícil hacer un ranking del horror entre Chikatilo, Ed Kemper, John Wayne Gacy o Jeffrey Dahmer). A mí, personalmente, este hombre, con cara de abuelete bueno, me pone los pelos de punta (a pesar de mi frialdad científica a la hora de examinarlos).
Con nuestro anterior visitante en la galería (hace ya bastante tiempo), Richard Chase, parecía que habíamos llegado a la cima del terror. No. Aún quedan algunos peldaños para llegar hasta arriba. Este escalón más lo alcanzamos con Albert Fish, uno de los más brutales asesinos en serie de toda la historia.
Una de las cosas que más gracia me hacen cuando se descubre a algún asesino en serie, o se produce algún asesinato, es cuando los medios preguntan a los vecinos del asesino, y éstos dicen lo de: "era una persona normal que no se metía con nadie". ¿Qué pretenden? ¿Qué cometan los crímenes en la calle, a plena luz, mientras se toma un cafelito?
Nació como Hamilton Fish en Washington DC el 19 de mayo de 1870. Era el más joven de cuatro hermanos. Muchos miembros de su familia tuvieron problemas mentales. Su madre oía voces por la calle y tenía alucinaciones, dos de sus tíos fueron internados en manicomios, una hermana loca, un hermano alcohólico, etc. Cuando su padre murió, la madre le envió a un orfanato. Allí le azotaron y golpearon con frecuencia. Descubrió que le gustaba, que le causaba placer. Los golpes le provocaban frecuentes erecciones.
Cuando su madre consiguió un empleo, lo sacó del orfanato, pero las experiencias vividas marcaron su existencia. Comenzó a tener relaciones homosexuales a la edad de 12 años. También se aficionó a filias como la urofagia y la coprofagia. Visitaba baños públicos en donde podía ver a chicos desnudos. Los fines de semana era su gran diversión.
(El informe psiquiátrico de Albert Fish revela: sadismo, masoquismo, castración, autocastración (!!), exhibicionismo, voyeurismo, pedofilia, homosexualidad, coprofagia, fetichismo, canibalismo e hiperhedonismo. Casi nada al aparato).

A los veinte años ejerce la prostitución homosexual, afirma que violó a un niño y que asesinó a su primera víctima.
Se casa en 1898 con una mujer nueve años menor que él. Tuvieron seis hijos y aunque parece increible, fue un buen padre para ellos, fueron testigos de actos extraños y bizarros, pero éste jamás abusó de ellos o les pegó.
Se gana la vida pintando y decorando interiores. Viaja por 22 estados de USA, donde trabaja por un tiempo. A veces era despedido cuando surgía algún problema con los niños del lugar.
Fue arrestado por malversación de fondos y cumplió condena en la mítica cárcel de Sing-Sing. En prisión mantuvo relaciones sexuales. Un día fue al museo de cera con uno de sus amantes y se quedó fascinado con la disección de un pene, lo que aumentó su interés sobre la castración. De tal manera que durante una relación que mantenía con un retrasado mental, Fish intentó castrarlo tras atarle. Logro huir. Intensifica sus vistas a burdeles donde podía ser castigado y golpeado.
Sus hijos dijeron que tras el primer abandono de su esposa se produjo un cambio evidente en su personalidad. Sufría alucinaciones. Sus hijos lo veían subir a una colina cercana a casa, alzar el puño y gritar: "Soy Cristo", y que el mismo dios le mandaba hacer sacrificios humanos. En una ocasión se envolvió en una alfombra diciendo que seguía las instrucciones de Juan el Apóstol.
Obsesionado con el dolor y con hacer daño a los demás, los niños eran su objetivo principal. Sobre todo los afroamericanos (los negros, siendo políticamente incorrecto) ya que eran de condición más humilde, y porque a estas personas no se les hacía caso cuando se quejaban, con lo que nadie haría nada. Se trata de un comportamiento característico de los asesinos en serie: atacan a individuos débiles y desfavorecidos (ancianos, niños, disminuidos, prostitutas, etc).
Otra de sus conductas extrañas era pedir a sus hijos y a jóvenes vecinos que le dieran de palazos en el trasero con una tabla hecha con puntas afiladas hasta que le dejaban sangrando. También recuerdan sus hijos los extraños juegos que les proponía, en los cuales siempre perdía y el castigo era que le dieran de palos en las posaderas.
Era un fanático religioso obsesionado con la muerte, los castigos divinos y de la redención basada en el sufrimiento. Además, era un fan del canibalismo, guardaba todos los artículos que podía. Se inflige castigos, se automutila al frotar por su cuerpo desnudo rosas con espinas, metiéndose agujas de marinero en la pelvis y en los organos genitales. Un día le sorprenden en una habitación, desnudo, masturbándose con una mano y con la otra golpeandose con una palo coronado con clavos.

De forma oficial fue detenido ocho veces: la primera por tentativa de estafa, luego por robo, pagar con cheques sin fondos, por cartas obscenas a los anuncios de agencias matrimoniales de los periódicos, etc. Afirmó que había abusado de, por lo menos, 100 niños menores de seis años.
Fish relata que su primer asesinato lo cometió en 1910.
Lo internan tres veces en un psiquiátrico y lo dejan salir al de poco en cada ocasión, tras considerar que no es peligroso ni está loco, sino que sólo sufre de personalidad psicopática de carácter sexual, es decir, un dulce corderito (hay que ver con algunos médicos).
Hemos presentado al pereosnaje, en la próxima vez, presentaremos su hechos. Tened cuidado porque son espeluznantes. Lo advierto.
