Uno de los grandes debates de la historia de la filosofía es sobre la naturaleza humana, si el hombre es bueno o malo por naturaleza, o si son las circunstancias quienes lo determinan. Desde Hobbes, quien pensaba que el hombre era malo por naturaleza, hasta Rosseau, que pensaba lo contrario. Es un debate que, creo, no tiene solución. En definitiva, ¿nacemos con la semilla del bien o con la semilla del mal? He aquí la cuestión.

A pesar de conocer más o menos bien a psicópatas terribles y de sus fechorías. De haber leído y estudiado cientos de casos, no termino de sorprenderme, no termina de causarme asombro hasta que límite puede llegar la maldad de un ser humano.

Josef Fritzl me ha sorprendido, y mucho. La crueldad y la frialdad de sus actos son tremebundos. Estos son algunos de los datos que me han impactado: 24 años (24), una hija encerrada, con la que ha tenido siete hijos (uno de ellos muerto), a tres de ellos los sacó del sótano porque molestaban, a los otros tres los dejó ya que eran más calmaditos (la tremenda lotería del destino)....

Tengo un montón de dudas: ¿cómo tienen que estar psicológicamente los cuatro muertos en vida que permanecieron en el sóatno?, ¿qué es lo que pensaba esa enterrada con 19 años cada vez que oía que la puerta se abría para dar entrada al ogro?, ¿nadie más que él ha sabido que estaban en el sotano durante esos 24 años?

Sé que no aporto nada nuevo a todas las toneladas de información que se han publicado. Pero me gustaría recomendar un artículo con una visión diferente. Esta escrito por el gran Roman Gubern: El ogro vive entre nosotros.

Lo que más pena me da es que este ogro sólo tenga 73 años. Ya casi no le queda vida para sufrir un castigo que se merece más que nadie. Aunque me hago otra pregunta: ¿a él le importa lo que le está pasando?