Tomohiro Kato
Mucha lectura atrasada. Es lo que ocurre cuando uno vuelve de vacaciones y a ello se suma una neumonía. Y repasando los blogs a los que estoy "enganchado", tanto por cuestión de trabajo como por cuestión de gusto, me encontré la siguiente entrada en Ikublog. El blog de ikusuki.com: Sueños por soñar
Habla de Tomohiro Kato, un joven japonés que el 8 de junio, para ponerle remedio a su aburrida vida alquiló un camión de dos toneladas. Se dirigió a uno de los barrios más concurridos de Tokyo durante el fin de semana. Se lanzó a toda velocidad contra la gente y atropelló a tantos como pudo. No fue suficiente. Se bajó del camión y acuchilló a toda persona que se cruzaba en su camino. Mató a 7 e hirió a 17.
Tomohiro Kato viene de una familia de cuatro miembros. Asistió a una de las escuelas más prestigiosas de Aomori y era un alumno tranquilo y de buenos modales. Según algunos ex compañeros, mantenía la distancia con el resto de estudiantes y se rumoreaba que siempre llevaba un cuchillo.
Tenía problemas para socializarse. Problemas que quedaron plasmados en sus últimos mensajes dejados en internet, medio al que era habitual. "Estoy utilizando a todos para desempeñar el papel de hombre bueno. Todo el mundo es tan fácil engañar", "¿Soy incapaz de tener amigos?". En un libro de ensayos escritos por él antes de graduarse en secundaria se describió como una "personalidad torcida". Describe la lectura como su mayor manía así como su afición a los juegos de vídeo.
Se gradua en 2001 y quiere estudiar en la universaidad un curso de dos años de mecánica automotriz. Aunque se graduó pidió un cambio a un curso universitario de cuatro años.
Trabajó en una fábrica de piezas de automóvil y más tarde ingresó en Nikken Sogyo Co, una agencia de trabajo temporal. Le consiguieron un empleo en una empresa de piezas para Toyota, con un sueldo de 2.800 $ al mes. Un sueldo escaso para un país tan caro como Japón.
Kato fue visto por última vez en su trabajo el jueves anterior a la matanza, tras sufrir un ataque de ira por no encontrar su ropa de trabajo, tras lo que salió de intempestivamente de la fábrica.
Una de sus mayores características es su gran pasión (la misma que sienten otros 10 millones de japoneses) por Akihabara y su laberinto de tiendas y boutiques que ayudaron a crear el estereotipo del otaku. "Otaku" es el término que se usa para calificar a ciertas personas con características propias de este mundo moderno e impersonal. Se trata de personas, sobre todo jóvenes y japoneses, fanáticos del manga, de la animación japonesa y de la subcultura pop más variada. Recientemente, el fenómeno del otaku creció a tal punto que los analistas financieros siguen los hábitos del gasto de sus participantes.



chavela dijo
Hola!
Gracias por añadirme como amiga!!
Es una historia real? ¿Ese hombre no tenía otra cosa que hacer para paliar el aburrimiento que asesinar personas? ¿Podría haber probado a darse martillazos en los huevos?
En fin... Había oído hablar del "otaku", pero no pensaba que ya fuera un corriente tan importante... Cosas de japoneses.
Un abrazo.
21 Julio 2008 | 02:02 PM