Me gustaría hacer unas pocas consideraciones sobre todo lo que está pasando con el asesinato de Marta del Castillo. En un porcentaje muy alto, en el caso de niñas, mujeres adolescentes o jóvenes desaparecidas y que más tarde se ha sabido que fueron asesinadas,  el autor o los autores suelen ser personas muy próximas. Amigos, familiares, novios, conocidos... Y si no están en estos grupos, serán del entorno local, social, laboral, etc.

(Vaya tontería acabo de escribir. En conclusión, he dicho que cualquiera puede ser el asesino, he englobado a todos).

Cuando escucho alguna noticia sobre despariciones de este tipo, siempre pienso de que se encontrará cadáver. Y no me suelo equivocar. Me parece evidente.

Por eso me extraña que se tardara tanto tiempo en detener al asesino confeso de Marta. Esta desaparició el 24 de enero y su presunto asesino, Miguel Carcaño Delgado , fue detenido el 14 de febrero, es decir, pasaron 20 días. 20 preciosos días en los que el cuerpo de Marta, arrojado al Gualdaquivir, puede que haya desaparecido para siempre.

Además, una vez leído las informaciones, parecía evidente que el ex-novio tenía todas las papeletas para el premio gordo. Supongo, y espero, que la policía haya hecho bien su trabajo.

A todo ello se suma el problema de lo que puede ocurrir si el cuerpo no aparece. Y si no aparece el cuerpo... ¿Qué pasaría?

Otra de las cuestiones que me gustaría destacar es el papel qu están jugando los medios de comunicación. ¿No se ha aprendido nada desde el lamentable papel en el crimen de las niñas de Alcaser? De nuevo el ogro que todo lo devora, ética y moral, por y para la audiencia.

Y de nuevo, totalmente de acuerdo con "El descodificador"