Gary Heidnik, "Bufalo Bill" en "El silencio de los corderos"
El cine siempre ha echado mano de psicópatas y asesinos en serie para sus tramas. Tanto que se ha convertido en un sub-género con leyes propias, un sub-género que bebe en los géneros del terror y del thriller, pero con mucha vida propia.
Ha habido muchas películas "psicopáticas" que se han convertido en auténticas obras maestras del CINE (con mayúsculas): "Psicosis", "M, El Vampiro de Düsseldorf", "Seven", etc. Y entre ellas "El silencio de los corderos", película iniciática donde las haya. Aunque no es la primera película en la que aparece el personaje de Hannibal Lecter, su debut se produjo en una buena película que pasó sin pena ni gloria: "Manhunter", si es en "El silencio...", donde Hannibal el Canibal toma cuerpo como personaje que trasciende del film, donde toma su carta de naturaleza: brutal y atractiva.
Como digo, el cine ha echado mano de los asesinos y psicópatas reales para sus ficciones. Y en "El Silencio de los corderos", "Bufalo Bill", el psicópata que secuestra a la niña y al que persigue Clarice con la ayuda del Doctor Lecter, está directamente basado en una asesino real: Gary Michael Heidnik. El pozo donde "Búfalo Bill" esconde a sus víctimas está directamente basado en las andanzas de Heidnik.
Heidnik se pasó la vida ingresando en sanatorios psiquiátricos por alteraciones muy graves de comportamiento. Fundó la "United Church of the Ministries of God", lo que le hace millonario. Fue detenido en 1978 por secuestro de una mujer retrasada de 34 años, y por ello pasa cuatro años en una institución psiquiátrica.
En 1986 se compra una casa en California y excavó hasta formar un pozo en el sótano de su casa y allí encadenó a cuatro mujeres que secuestró a mediados de los ochenta. Las encadena desnudas y las deja pasar hambre. Luego las violaba repetidamente. Las sometió a toda clase de vejaciones: abusos, hambre, descargas eléctricas... y como colofón las cocía a fuego lento en sus cacerolas y se las comía.
Fueron sus vecinos, hartos del olor, quienes lo denunciaron. Se quería convertir en un patriarca del Antiguo Testamento, crear una gran familia feliz.
Heidnik fue condenado a muerte en 1988.
