No me he enterado de la muerte de Jacinto Molina (Paul Naschy) hasta hace una semana  mientras estaba leyendo mi Biblia, la revista Fotogramas.

La primera causa de mi desconocimiento ha sido que el día de su muerte, 30 de noviembre, estaba de vacaciones y durante éstas me  suelo desconectar de la actualidad (a pesar de ser periodista).

Segunda causa: y aunque en esta ocasión no he estado del todo incomunicado, parece que los medios de comunicación no han dado un tratamiento muy destacado  a la muerte de Paul. Y Jacinto Molina ha sido un grande del cine.

Gracias por haberme hecho esta vida (mísera vida), un poco más agradable.

Adios a un gran actor y a un gran tipo.