Pedro Alonso López, "El Monstruo de los Andes" (2)

"Soy lo peor de lo peo, quizás un completo animal"
Habíamos dejado en el anterior post (hace ya bastante tiempo, por desgracia) a Pedro Alonso López, con 28 años y saliendo de la cárcel.
Es a partir de ese momento, trascendental en su vida, cuando nace el Monstruo de Los Andes.
El 9 de marzo de 1980, Pedro se encontraba dando una vuelta por el mercado de la localidad ecuatoriana de Ambato. Se detuvo en uno de los puestos y comenzó a mirar a una pequeña que estaba en él. Era la hija de la dueña. Y ésta se percató de esas extrañas miradas y las relacionó en seguida con las niñas que habían desaparecido. La mujer comenzó a gritar y Pedro empezó a correr. Fue retenido por la gente hasta que llegó la policía. En ese momento acabó la carrera de Pedro, una larga y macabra carrera criminal.
Durante varios meses habían desaparecido varias niñas de la zona de Ambato. Y la policía tenía el pálpito de que habían atrapado al causante de las desapariciones. Pero Pedro se negó a hablar. No soltó prenda hasta que entró en escena el capitán de la policía, Pastor Cardosa. Este se ganó la confianza de Pedro y comenzó a hablar. No paró. Y lo que contó heló la sangre de todos los que le escucharon. El era el causante de esas desapariciones. Niñas desaparecidas, que habían sido violadas y asesinadas.
Según él, había matado a unas 800 niñas. Una exageración típica de este tipo de asesinos. Orgulloso, condujo a la policía hasta donde había dejado algunos de los cadáveres. Más que visitar los lugares para localizar los cuerpos, parecía que iba de excusrisón. Tal era su frialdad. Tenían que ir disfrazados porque si no les lenchaba la gente.
El comportamiento de Pedro durante estas excursiones era de total satisfacción. Incluso se quiso hacer una foto en una tumba con el cráneo de una de sus víctimas. Mató a 57 niñas en Ambato. Se encontraron niñas violadas y estranguladas de 8 a 12 años.
Pedro Alonso López escogía víctimas que fueran fáciles, muy fáciles. Niñas pobres y humildes, de la calle. Se hacía pasar por vendedor. Abordaba a las niñas de forma educada: "Me he perdido", "¿Me puedes acompañar para salir de la ciudad?" Ellas se confiaban y accedían a ir con él. Era su perdición.
Las llevaba a algún sitio apartado. Abusaba de ellas toda la noche y por la mañana las volvía a violar y luego las mataba. Decías que las estrangulaba para que fueran al cielo.

Mataba una y otra vez, para calmar sus ansias.
El motivo que adujo para sus acciones era que quería quitar del mundo a las chicas feas, pobres e inútiles. Es decir, una labor social. El se creía muy importante. Hablaba de sus víctimas como si las hubiera salvado. Las llamaba "mis muñecas". Estaba cumpliendo una misión.
Pedro Alonso López es un sociópata com desorden antisocial. No tenía consciencia del bien y el mal. No sentía remordimientos, ni culpa por lo que hizo. No sentía empatía ante el dolor ajeno. Mataba por su disfrute, por gozar. No se preocupaba por el otro. Era un gran manipulador, usaba muy bien las palabras.
Se le acusó de 110 muertes, aunque él dijo que por lo menos habían sido 200. Sin embargo en Ecuador, a efectos legales, es lo mismo matar a uno que a 325.
Se le declara culpable el 31 de julio de 1981. Fue condenado como asesino por agresiones a la infancia. 16 años y cuatro meses de cárcel, esa fue la condena. Pasó dos años en la carcel de Ambato y luego fue trasladado a la de García Moreno, en Quito. Su prisión consistió en estar sólo, fumando basuco y grabando medallas con Dios en el anverso y Jesús en el reverso.
El 31 de agosto de 1994 salió de la cárcel, cumplio 14 de los 16 años, le rebajaron dos por buena conducta. Pasó una hora en libertad ya que fue detenido por no tener los papeles en regla y fue deportado a Colombia. Volvía a casa.
EL DAS (Departamento Administrativo de Seguridad) presentó cargos contra él y le entregaron al fiscal del Estado de Tolima. Colombia no es Ecuador, las leyes son más duras. Fue acusado de un asesinato en El Espinal en 1979. Era un asesinato que se ajustaba al dedillo a su modus operandi y a su tipología de víctima. A finales de 1995 es declarado demente. Se le interna en el ala de Psiquiatría de la Cárcel Modelo de Bogota. Sin embargo, en 1998 se le declara cuerdo. ¿Alguién entiende algo?
Queda en libertad pagando una fianza de 50 €. Y tenía que cumplir dos condiciones: tenía que seguir un tratamientos psiquiátrico y presentarse una vez al mes ante el juez.
¿Por qué pasó tan poco tiempo en la cárcel este monstruo? Hubo un problema, las pruebas contra Pedro Alonso López quedaron convertidas en cenizas. Un incendio en el edificio donde funcionó el Juzgado Quinto de Instrucción Criminal de Tolima ardió en 1991, y con él su voluminoso expediente.
Nada más salir de la cárcel se marcha a El Espinar para hacer una visita a su madre: Benilda López Castañeda. Cuando la vió le dijo: "Madrecita, arrodillesé que voy a echarle una bendición". No fue una visita de cortesía o para ver cómo estaba su madre. No. Fue para pedirle su herencia. La madre era pobre y aún así tuvo que vender una silla y una cama para darele el dinero.
Tras ello desapareció en una zona que era muy conocida por él. No se ha sabido más de él.
En Ecuador, tras el caso de Pedro Alonso López, pasaron de 16 a 25 los años de pena por asesinato.


publitzer dijo
vas para periodista? eres periodista? o cómico...
modera tu ego y aprende a escribir. leer es una buena técnica.
28 Junio 2010 | 07:33 PM