Finales de los 60 y comienzos de los 70 del Siglo XX.  California (Estados Unidos). Sol y playa. Música. Paz. Vietnam. Hippies.... Tiempos de optimismo y vitalidad. Sin embargo, también fueron tiempos convulsos. Tiempos en los que por casualidades en California se dieron cita algunos de los más famosos criminales de la historia:  Charles Manson y su familiaTed Bundy, el asesino del Zodiaco, Edmund Kemper, Herbert Mullin y el que nos ocupa hoy John Linley Frazier.

De esta manera, tras el paréntesis vacacional, "Homo desorientatus" vuelve a su galería de asesinos. En esta ocasión llega hasta nosotros John Linley Frazier.

Durante la noche del 19 de octubre de 1970, varios oficiales de la policía y bomberos llegaron al domicilio del cirujano Victor M. Otha en Santa Cruz, California. Se había producido un aviso de un posible incendio. La casa estaba repleta de humo.

Mientras los bomberos trataban de sofocar el incendio, los policías echaron un vistazo por la casa. En la parte trasera de la mansión había un estanque. Uno de los policías se acercó hasta él. Iluminó con su linterna el agua. Vio que había algo en el fondo del agua y se acercó más. Era un cuerpo humano. Entre varios, sacaron del agua el cadáver de un menor.

Continuaron con su inspección y se encontraron con cinco cadáveres: Victo Otha (46 años); Virginia (43), su esposa; sus dos hijos, Derrick (12) y Taggert (11), y su secretaria, Dorothy Cadwallader, (38). Todos asesinados de un tiro en la nuca.

De incendio se había convertido en el escenario de un asesinato múltiple. Además, parecía claro que los crímenes los había cometido una sola persona, también responsable del incendio. Ahora había que adivinar quién era el autor.

Gracias a los datos aportados por familiares de la familia Otha, se pudo saber que faltaba de la casa un Oldsmobile 1968, propiedad de la mujer, Virginia. Unos días después algunos testigos dijeron que habían visto el coche, y en él a unos individuos de pelo largo. 

Se logró localizar el coche. Y con él el paradero de John Linley Frazier. Tenía 24 años y vivía con su madre. Separado de su esposa, a quien luego acusó de introducirle a él en el mundo de la droga. Vivía cerca de los Otha.

Era vegetariano, consumidor habitual de drogas y colecionaba armas.

La policía tenía dudas de que una sola persona hubiera sido la autora de los asesinatos. Una vez detenido Frazier, y cuando este hizo su confesión, todo se aclaró. Eligió a la familia Otha ya que la consideraba un símbolo del capitalismo, "contaminaban y destruían la tierra",  un símbolo de la deforestación de California.

El día del asesinato, Frazier irrumpió en casa del cirujano y fue matando a los miembros de la familia según éstos llegaban al domicilio.  

John Linley Frazier era mecánico. Entre sus amigos alardeba en muchas ocasiones de ser la reencarnación de San Juan. Y que la voz de Dios guiaba sus acciones.

Durante una de las sesiones del juicio, apareció con la mitad de la cabeza y el bigote afeitados. En dicho jueicio se le declaró legalmente sano. Fue condenado a muerte. Sin embargo, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos declaró inconstitucional la pena de muerte y la abolió en 1976. Así, a Frazier le conmutaron la pena capital y se la cambiaron por cadena perpetua.

John Linley Frazier se suicido en prisión en agosto de 2009. Se ahorcó en su celda. Según el forense, murió por axfisia. Su paso por la prisón estuvo marcado por faltas de disciplina.

Hay una referencia fílmica a sus asesinatos. Se trata de "Jóvenes Ocultos". Fue rodada en Santa Cruz, el lugar de los asesinatos, pero que en la película la llaman Santa Carla. Se menciona a esta ciudad como "La capital mundial del asesinato" de manera repetitiva.