El asesino en serie de Long Island

Los asesinos en serie ya no están de moda. Ni en el cine, ni en la literatura. Sin embargo, a pesar de no ser, por el momento, trending topic informativo y/o cultural, el estar "out" no disminuye lo terrible de la situación: los asesinos en serie existen. Están hay. Y seguirán matando en la realidad, no en las novelas o en las pantallas.
Por eso, cuando a los que nos interesan de verdad estas cuestiones, aparecen noticias acerca de uno de estos monstruos reales, nos empapamos de ellas. Como digo, haberlos haylos, aunque no sean noticia de portada.
Desde hace unos meses se está informando en los medios, sobre todo en los escritos, de las andanzas de un asesino en serie en los Estados Unidos, ¿dónde si no?. Se trata del "Asesino de Long Island", como le han denominado los media norteamericanos, tan dados a calificar a estos especímenes humanos, que desde hace tiempo está dando quebraderos de cabeza a las auroridades del este de los EE.UU.
En los últimos meses se han encontrado restos de once personas en una playa de Long Island, en el condado de Suffolk, al este de Nueva York. Se van encontrando poco a poco. Hace pocos días se encontraron los restos de la undécima vñictima, Shannan Gilbert, una joven prostituta que desapareció en mayo de 2010 y de la que no se había vuelto a tener noticias.

Entre diciembre de 2010 y abril de 2011 se encontraron en las playas de Long Island otros diez cadáveres pertenecientes a ocho mujeres, una niña y un hombre vestido con ropa femenina.
Al menos seis de las mujeres eran profesionales del sexo, que ofrecían sus servicios en la página web de anuncios de contactos Craiglist, aunque la policía cree que todas las víctimas se prostituían y que la menor era hija de una de ellas.
Los investigadores pensaron inicialmente que los crímenes podrían ser obra de varios asesinos, e incluso presentaron retratos robot de al menos dos sospechosos, un hombre asiático y una mujer blanca, tras analizar diferentes pruebas.
Sin embargo, la Policía de Suffolk busca ahora a un asesino en serie porque las muertes son "demasiado similares".
Las pesquisas apuntan a un residente de Long Island que conoce bien la zona porque depositó los cadáveres en lugares remotos, mientras los casos han alarmado a los habitantes de esta normalmente apacible zona residencial al este de Nueva York.
